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Mar del Plata, pesca en El Barco
Releva:
Miguel Ceraglioli - Vivir la Pesca
Excursión: Pato García Pesca
Implementos Pesca: Hammer Pesca Camping
Embarque: El Barco
Fecha 29/agosto/2008
Debemos aclarar quesi existe alguna apreciación que se
considere desacertada, aquel prestador que lo considere
necesario tiene siempre el DERECHO A REPLICA para aclarar
algún punto. Vivir la Pesca no es un sitio comercial por lo
que se considera libre para explicar o ver las excursiones o
los prestadores como cualquier pescador deportivo que junta
cada moneda para realizar la salida.
Además, si el relevamiento es acercado por algún amigo
pescador, Vivir la Pesca no se responsabiliza de la
opiniones vertidas y deja abierta la via del derecho a
replica y aclaraciones.
La salida, el
transporte y el viaje
El viernes 29 de agosto nos acercamos al punto de salida
en Boulogne, a lo del Pato García a las 21 hs.
Allí se presentó un muy micro, se cargaron todos los
elementos, se completaron las hojas de ruta para CNRT y para
el embarque en El Barco y algún que otro mate. También se acompañaba a
los que tuvieran autos a guardarlos en un garage durante el
tiempo de la excursión.
El micro, como nos tiene acostumbrado el Pato, limpio,
asientos cómodos y café provisto por la gente de la empresa y a
disposición todo el viaje. Un chiche. Los choferes muy
gambas y
siempre dispuestos a dar una mano. Baño limpio.
Emprendimos
el viaje levantando gente en la Gral. Paz, en Lope de Vega y
en Av.Beiró.
Se mantiene la acertada política del Pato: NADA
DE BEBIDAS ALCOHOLICAS NI FUMAR EN EL MICRO y se agrega
otra, también acertada: NADA DE PELICULAS, cosa que
ya se hacía, pero ahora oficialmente.
Se sirvieron los siempre presentes sandwiches de lengua
a la vinagreta y bebida (SIN ALCOHOL) libre.
El viaje fue
tranquilo y sin sobresaltos.
La pesca
Llegamos a Mar del Plata, donde se desayunó, nos encontramos
con otro amigo pescador que esperaba en la ciudad y luego al
Puerto a esperar el embarque.
Nos embarcamos en El Barco, realmente una muy buena
embarcación y con mucho orden y buena predisposición de
parte de su gente. Todos dando una mano y durante toda la
jornada muy pendientes de cada uno de nosotros ya sea
primero en el estado de salud (los mares y esas cosas,
dándole muy especial atención), los implementos, carnadas y
ayuda para sacar los bichos grandes. Algo importante: si
había un bicho grande y uno se empeñaba en sacarlo, no tocan
tu caña, solo si uno inexperto lo pedia especialmente.
Comenzamos la navegación y cuando salimos del puerto recién
nos dimos cuenta que estaba bastante movido (alli ya
comenzaban las bajas). despues de un rato, bajan a la parte
de butacas y nos avisan que no era conveniente por una
cuestión de seguridad llegar al lugar que ellos consideraban
el mas apto, pero que se iba a pescar muy bien igual en el
otro que ya tenián ubicado. Eso si, recomendaban plomadas de
500 grs. y para los inexpertos, se les explicó como trabajar
con la caña y el reel (totalmente trabado), para evitar
roturas o lastimaduras, además de evitar grandes caos con
otras líneas o de última la pérdida de la pieza.
En un momento nos indicaron que nos prepararamos en el lugar
que habiamos elegido (con posacañas, porta carnada y bolsa
para lo que se pescara). Lo que nos proporcionaron como
carnada fue magru y calamar, lo cual era controlado para que
nunca faltara o corrían al primer grito de que faltaba.
Y la cosa estuvo divertida: era verdad, no iba a faltar la
pesca. Apenas tiramos empezó la constante del día con los
besugos permanentemente, ya sea de uno o dobletes. Era
permanente.
En un momento, en dos cañas paralelas, a la vez salieron
enganchados de los ojos, lo cual indicaba el banco sobre el
que se habían parado.
Al mediodía nos gritan que estuvieramos atentos, porque con
tal cantidad de pescado tenían que aparecer los grandes.
Y así fué: apareció el primer salmon, una muy linda pieza de
unos 15 kilos.
Al rato otro, pero mas pequeño. Se completó con dos hermosos
meros.
A la tarde, nuestro amigo Caorsi se encontró enredado en
plena lucha con un bicho realmente grande, pero con el
bamboleo del oleaje el pez logro ponerse en alguna roca o
cueva y fue imposible sacarlo. Antes de que se trabara, ya
estaba la caña hecha una U invertida y no se podia ni usar
el reel. Termino perdiendo linea, puntera de caña y un
Caorsi lleno de adrenalina y con una experiencia de lucha
que la va a repetir en toda cena que esté. Pero la cosa no
terminó allí, porque le prestaron una caña de uno de los que
estaban en el camarote, mal por el mareo, y apenas tiró su
línea sacó un salmón mas pequeño. Obvio, despues hubo que
bancárselo.
De repente, nos indican que levantemos líeas y levantan
anclas. Había llegado un aviso de empeoramiento del clima, y
el capitán ni nos dejó pensar: a levantar y a puerto, ningún
riesgo. Explendida actitud, recalcando el tema de la
seguridad.
Llegamos a puerto sin inconvenientes y alli nos esperaban el
micro, turistas y los lobos marinos, pendientes de lo que
hubiera.
La Vuelta
Antes de nada, y como es un clásico, ya esperado a media
tarde, nos fuimos para Chichilo para la cena y luego a tomar
unos helados enfrente. Maravilloso.
La gente espectacular, con
buena camaradería. Alli si hubo alcohol,
acompañando los mariscos, frutos de mar y esas cosas, pero en este caso no complicaba, puesto que
además había mucho cansancio y ninguno se pasaba.
Obviamente, en la ruta solo se escuchaban ronquidos.
El resto del viaje fue muy tranquilo, sin ningún tipo de
inconvenientes, lo cual hizo que se pudiera descansar de la
jornada de pesca.
Llegamos a las 2 hs de la mañana del domingo a Boulogne, previa
pasada por el garage, asi los que tenían los autos guardados
ya podían ir a buscar a sus compañeros,
Noemí ya había organizado el tema remises para los que los necesitaran,
para no tener esperas y regresar rápido a cada casa.
Conclusiones
La pesca y la embarcación: excepcional, y divertida.
No se notó que no era el lugar que la gente de El Barco
quería como ideal. La embarcación es realmente muy cómoda,
con muchos detalles, muy segura y su tripulación muy
esmerada hacia cada uno de los que estan bajo su
responsabilidad. Especial trato hacia los que se
descomponían.
Implementos: Los aportados por Hammer eran tal
cual como ellos indicaron, exactos.
La excursión: sigue mejorando en organización y respeto a cada persona que he
relevado. El Pato se mantiene casi todo el viaje en alerta y
si ve una duda o algo, está inmediatamente encima del
problema, lo cual le da a uno mucha tranquilidad y se puede
preocupar en lo que a uno le interesa: PASARLA BIEN Y SIN
SORPRESAS DESAGRADABLES. Aparte de su actitud bonachona, lo
que se transmite en todos y hace que el clima sea bueno y de
camaradería, sin importar si uno es un desconocido que va
por primera vez, al rato ya esta incluído en algún grupo.

Interior del micro conque fuimos. Excelente en lo referente a las personas que lo
conducían, como también como unidad.








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