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San Blas, nos regaló sol y muy buena pesca
Releva:
Miguel Ceraglioli - Vivir la Pesca
Guía y Coordinación: Pato García Pesca
Elementos de Pesca: Beto Maxera
Fecha 11/octubre/2008
Debemos aclarar que si existe alguna apreciación que se
considere desacertada, aquel prestador que lo considere
necesario tiene siempre el DERECHO A REPLICA para aclarar
algún punto. Vivir la Pesca no es un sitio comercial por lo
que se considera libre para explicar o ver las excursiones o
los prestadores como cualquier pescador deportivo que junta
cada moneda para realizar la salida.
Además, si el relevamiento es acercado por algún amigo
pescador, Vivir la Pesca no se responsabiliza de la
opiniones vertidas y deja abierta la via del derecho a
replica y aclaraciones.
La salida, el
transporte y el viaje
Viernes 10 de Octubre 2008
El mismo día de la salida pasé por lo del amigazo Beto
Maxera, por su local de Belgrano (Mendoza 2465) y me
aprovisionó de lo necesario para la pesca en la Bahía. No le
erró en nada de lo que iba a necesitar.
Por la tarde nos acercamos al punto de salida
en Boulogne, a lo del Pato García , coordinador y
guía, las 20 hs.
Allí se presentó el micro, se cargaron todos los
elementos, se completaron las hojas de ruta para CNRT. También se acompañaba a
los que tuvieran autos a guardarlos en un garage durante el
tiempo de la salida.
El micro enviada por la excursión fue cómodo, limpio.
Llegó bien temprano y los choferes fueron
macanudos, tanto en el viaje propiamente dicho como su
convivencia en San Blas.
Emprendimos
el viaje levantando gente en la Gral. Paz, en Lope de Vega y
en Liniers.
Se mantiene la acertada política del Pato: NADA
DE BEBIDAS ALCOHOLICAS NI FUMAR EN EL MICRO Y NADA DE PELICULAS.
Se sirvieron los siempre presentes sandwiches de lengua
a la vinagreta, el pollo con ensalada rusa y bebida (SIN ALCOHOL) libre.
Obvio, estaban las masas caseras.
El viaje fue
tranquilo hasta que llegamos a Bahía Blanca, donde
enfrentamos la tormenta que durante el sábado golpearía
a la ciudad de Bs.As.
El camino de
tierra de entrada a San Blas se presentó bueno y no
complicó la llegada.
La Villa y el
hospedaje
San Blas nos recibió con un clima espectacular que se
mantuvo los dos días en que estuvimos alli. La villa se
presenta como siempre: limpia y agradable, con su linda
costanera cuidada.

Nos dirigimos hacia el hospedaje rapidamente, puesto que ya
había embarques para la primera marea del sábado.
El mismo fué en los departamentos de Carranza,
limpios, cómodos y con todas las cosas que son necesarias
para pasarla muy bien.
La atención fue muy buena hasta el momento de la vuelta, por
parte de todos los allí.
Aparte del albergue se ofreció el servicio de freezado del
pescado.
El Pato inmediatamente acomodó a todos y pasó la lista de
los embarques y avisó a los que embarcaran a que se
dirigieran a la zona de las lanchas.
Durante los dos días hubo truco, muchas risas y picadas,
además de la paella del sábado ofrecida por Carranza.
La Pesca
Se realizaron varios embarques (4, cada uno en cada marea)
en las dos lanchas de Carranza.
En todas se mantuvo la pescadilla y el gatuzo, teniendo
además pesca de palometas.
La variada firme.
Hubo que pescar en algunos momentos con plomos de 350 a 500
gramos y en otros no mas de 150 grs.
Como espectáculo, a la mañana había delfines y por la tarde
orcas rondando las embarcaciones.
La atención en las lanchas fue buena y con abundante carnada
(anchoas y pejerrey) y pendientes de cómo estabamos
trabajando con las cañas y las líneas.
En algunos momentos eran mas efectivas las cañas livianas.
Con respecto a la pesca no embarcada, tenemos dos
experiencias:
La pesca de costa en la costanera (iluminada durante la
noche). Fue difícil y se realizó durante todo el día y hasta
muy tarde durante la noche del sábado, que nos ofreció un
clima espectacular. Lo único malo es que en algunas zonas se
tiene que pelear con los enganches.
La otra fue en el puente de entrada a la villa, en el nuevo
muelle de pescadores, donde se buscó el pejerrey, con buenos
resultados.

La Vuelta
Llegada la noche del domingo, esperamos la llegada del
pescado del último embarque, que fue a la tarde, con casi
todo cargado en el micro (detalle: que estaba tan limpio
como cuando subimos en Boulogne, cosa que muy pocas veces
vemos que los cheferes se preocupen por eso).
Salimos
tarde, pasadas las 0,30 hs, con mucho sueño.
Pocos
llegaron a la ruta 3 despiertos y en Tres Arroyos nos
enteramos que habían parado a cargar combustible.
En Tres
Arroyos desayunamos y seguimos viaje. La ruta llena de
motoqueros que volvían de una reunón hacía medio
complicado el viaje, puesto que había que cuidarlos
cuando pasaba el micro.
El resto del viaje fue muy tranquilo, a pesar de la lluvia
que nos molestó durante parte del regreso.
Llegamos a las 13 hs del lunes a Boulogne.
Noemí ya había organizado el tema remises para los que los necesitaran.
Conclusiones
La Villa y sus alrededores como siempre: maravillosa. Y
encima con un clima que invita a volver.
La pesca: recién esta comenzando la temporada, pero
no desilucionó.
La coordinación: sigue mejorando en organización y respeto a cada persona que he
relevado. El Pato se mantiene casi todo el viaje en alerta y
si ve una duda o algo, está inmediatamente encima del
problema, lo cual le da a uno mucha tranquilidad y se puede
preocupar en lo que a uno le interesa: PASARLA BIEN Y SIN
SORPRESAS DESAGRADABLES. Aparte de su actitud bonachona, lo
que se transmite en todos y hace que el clima sea bueno y de
camaradería, sin importar si uno es un desconocido que va
por primera vez, al rato ya esta incluído en algún grupo.
Ante los problemas, uno fue un susto, corrió y se preocupó
por estar encima, aún cuando todo estuvo solucionado.






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